¿Estamos seguros con nuestra tecnología?



Antes de iniciar este relato, debo decirles que desde siempre he sido un fanático del cine (y la tecnología) especialmente de la ciencia ficción. Habiendo aclarado este punto, podemos comenzar.

Corría el año 1999. La internet crecía en popularidad en Guatemala mientras yo era un novato en la redacción del diario Prensa Libre, donde me pagaban por tomar fotografías. De día era el señor de la cámara pero al caer la noche, la cosa cambiaba.

Cuando todos los empleados se retiraban a sus casas y las luces del diario se apagaban una a una, yo me preparaba para realizar uno de los rituales más placenteros que un hombre puede hacer con una computadora: Conectarse a la web.

Así pasaba las noches, investigando y conociendo nuevos temas sobre cualquier cosa. Era el poder de la internet que liberaba mi mente hasta el cansancio, hasta quedar dormido.

Un día, mientras estaba leyendo sobre hackers y crímenes en la web la pantalla quedó en negro. Comenzé a presionar todos los comandos que sabía en aquel entonces pero nada funcionaba… así que entré en pánico. 

Justo cuando pensé que me iban a descontar el equipo, aparecieron letras en la pantalla que decían “Knock knock Stan… follow the White rabbit”  y en ese momento desperté. Todo era un sueño.

En ese entonces fantaseaba con que alguien entrara a la computadora y me dijera qué hacer. No cabe duda que el cine había hecho estragos en mi mente, porque en la realidad, si alguien entra a mi computadora y me dice que hacer, estoy en problemas.

Problemas en el paraíso
No cabe duda que el rápido crecimiento de la tecnología nos ha cambiado la vida y nos ha ayudado a simplificar muchas tareas, sin embargo, también nos enfrentamos a nuevos problemas muy serios.

En aquel entonces, debo reconocer que caí en la trampa del “visitante número mil” o la USB infectada que encontré en la calle.   Aunque fueron trampas casi infantiles, los peligros en la web han crecido y se han sofisticado cada día más.

Ramsonware, el despiadado
Ramsonware es el termino genérico para referirse a todo tipo de software malicioso que exige al usuario de un equipo el pago de un rescate. 

Si, como si se tratara de un secuestrador de la vida real, este tipo de programa cifra el sistema de arranque de las computadoras y retiene toda la información, mientras pide un rescate económico para liberarlo. Aunque parezca un chiste, es un problema muy serio.  


Ucrania, 2017. ESET advierte sobre un ataque que se propaga por toda Europa, identificado como Win32/Diskcoder.C. (del tipo Ransomware) el cual afectó bancos, red eléctrica, empresas postales y empresas gubernamentales.

“España y la India también podrían haber sido infectados, así como la compañía naviera danesa Maersk y la compañía de publicidad briánica WPP. En Latinoamérica el de mayor impacto es Argentina” dijo Camilo Gutierrez, jefe de laboratorio de ESET Latinoamérica.

En este momento usted debe estar pensando que no pagaría rescate por los datos de su computadora, o que ese tipo de problemas no le pasará a nadie de su grupo familiar. Pero hay amenazas más cercanas que pueden traerle dolores de cabeza.

La estafa por WhatsApp
¿Alguna vez ha recibido un mensaje que le promete el servicio de internet gratis sin necesidad de usar Wi Fi? Pues esta es una de las estafas más populares de este año en este canal de mensajes.

así se ve la estafa de WhatsApp
Así, para que el truco funcione le obligan a compartir con sus contactos este mismo mensaje para continuar con la estafa. Luego, las víctimas son enviadas a sitios donde puede ocurrir varios comportamientos, desde la suscripción a servicios de SMS premium hasta la instalación de aplicaciones maliciosas. 

“Este tipo de comportamiento es en la actualidad muy utilizado. Uno de los motivos está ligado a que por este medio los cibercriminales consiguen generar distintas estafas, creíbles para múltiples países, aumentando así la probabilidad de conseguir más víctimas de manera global y sin depender de solamente un idioma” menciona Lucas Paus, Especialista en seguridad informática de ESET Latinoamérica.

Redes sociales peligrosas
ESET latinoamerica realizó una encuesta para conocer los incidentes de los usuarios en redes sociales y el resultado fue alarmante: uno de cada tres usuarios se infectó con algún código malicioso a través de campañas de ingeniería social que utilizan los ciberdelincuentes para robar información.

En números, el 35% de los encuestados sufrió de malware o spam
El 30% hizo clic en una publicación extraña y por eso fue víctima de algún engaño.
El 15% de los usuarios fue víctima de Pishin (el tipo de ataque que tiene como objetivo obtener información personal de forma fraudulenta. 


Cristian Dávila publicó en Prensa Libre que en lo que va del año, se han registrado 398 mil incidentes que atentan contra la seguridad de los usuarios latinoamericanos, lo que significa que  ocurren 20 vulnerabilidades por Segundo.

De estos ataques, Guatemala ocupa el puesto 111 en el conteo mundial.

De acuerdo a encuestas realizadas por ESET, solamente el 30% de los usuarios utiliza una solución de seguridad en sus dispositivos móviles, a pesar de que más del 80% reconoce que los usuarios son los que tienen la mayor cuota de responsabilidad al momento de caer en engaños por no tomar consciencia ni educarse sobre las diferentes estafas.

¿Qué podemos hacer?
Ya hemos visto que estamos expuestos a ataques cibernéticos y ese el primer paso: aceptar que estamos en peligro.

Victor Herrarte entrevistando a Camilo Gutiérrez en el Security Day Guatemala 
El Segundo paso es, sin lugar a dudas, informarnos sobre el problema para crear una conciencia de prevención, antes que llegue el problema. 

Según Camilo Gutiérrez, experto en seguridad informática, “la seguridad no se trata solamente de una solución tecnológica, ya que también hay un componente humano que es necesario proteger. Se debe pensar en la seguridad en todo momento y contexto, desde un dispositivo de uso personal con conexión Wi-Fi hasta infraestructuras críticas conectadas y manipuladas de forma remota a través de Internet”.

Ahora, con toda la experiencia y conocimiento que he adquirido con el paso del tiempo, si Morfeo me ofreciera la pastilla azul o la roja, mejor le pediría un antivirus para proteger mis equipos.
















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