Un breve relato sobre "Música satánica"


La zona uno capitalina es un lugar de contrastes. Aquí se puede comer una delicada crepa francesa, con destellos de chocolate suizo, hasta una tostada de frijol y queso seco con una infusión de humo de camioneta. También hay arquitectura nueva y reluciente, hasta edificios viejos y malolientes. Ni hablar de las personas que allí se pueden encontrar. Ricos, pobres, intelectuales, analfabetas, indios, ladinos, negros, extranjeros, putas, huecos, etc…

La cosa se pone mejor en semana santa, ya que aflora la religiosidad de miles y miles de chapines. Alfombras multicolores decoran el paso de lujosas andas procesionales y la gente se viste de gala (o de morado, según sea la iglesia) para cargar. Olor a corozo mezclado con incienso por todas partes y en este momento, estimado lector, ya tiene una idea de cómo luce el centro en estos días. ( ojo, que no mencioné que estos actos de fe cierran las calles, creando caos e imposibilitando la locomoción con libertad )

Como si toda esta diversidad no fuera suficiente, este sábado se presentó por primera vez en Guatemala la agrupación holandes Pestilence, una de las bandas más importantes de la escena Thrash a nivel mundial ( o como dirían las abuelitas: de música satánica)

Así la escena es digna de una película de Tarantino. En una esquina de la calle había gente pulcra y bien vestida, llorando y rezando en voz baja, mientras una imagen religiosa se mueve a pasos lentos y sincronizados frente a ellos. En la otra esquina hay peludos desgarbados y con cruces invertidas colgando de su cuello mientras toman cerveza. Demonios y calaveras se pueden ver en su ropa. 

El orden de la naturaleza explicado con dibujítos. El bien y el mal conviven en la ciudad.

Flashback ala adolescencia

Este concierto me transportó a 1990 cuando estudiaba el primero básico. Era la segunda vez que cursaba ese año, así que me sentía confiado en mis materias, porque ya lo había visto todo. En la clase de sociales, la maestra pidió investigar sobre un tema del que nos sintiéramos cómodos, porque luego había que exponerlo.

Con cara de pendejo, le dije a la maestra que el único tema que me gustaba en la vida era la música satánica. “entonces habla de eso” me dijo.

Esa tarde llegué a mi casa y en lugar de ver un episodio de Papá Soltero y de Cándido Pérez, fui a buscar mis cassetts de música y toda información que me sirviera para mi exposición.

-Antes de continuar, debo aclarar que no existía la internet en ese momento… toda la información salía de libros y flyers- Sigo con mi relato.

En esa época no tenía dinero para comprar música original ( ni para ir al cine, ni para ir a un McDonalds, ni para nada) así que toda la música era pirata. Toda, menos el álbum Consvming Impvlse de Pestilence. Si señores, ese era mi único casete original que incluía las letras de las canciones, así que fue la base de mi investigación.


Lost in the desert for reasons unknown
An extensive barren plain before you
A gruesome affliction; the heat of the sun
Don't really know in what direction to go...” primera estrofa de la canción Dehydrated.


Después de analizar este álbum, decidí platicar con un pastor evangélico (que por cierto, era un vecino que tenía una hija que estaba bien buena) y también platiqué con el padre de la iglesia católica. Con ellos hablé de bandas como Slayer, Morbid Ángel y Carcass entre otras. Escribí todo lo que pude sobre el tema, leí algunos pasajes bíblicos que hablan de la música y así terminé mi trabajo.

El resultado fue una presentación IM-PRE-SIO-NAN-TE (está mal que yo lo diga, pero es la verdad) mi tema fue tan bueno, que nadie quiso salir a recreo ese día, para seguir escuchando sobre mi investigación. En ese momento supe que estaba destinado para grandes cosas.


Pd: Años después me convertí en periodista y bueno… soy un asalariado más en este país.


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Autor Stanley Herrarte

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