INAB promueve la venta legal de pinabete


 

El pinabete (Abies guatemalensis Rehder) conocido también como Tzin´ chaj (Quiché) o Pachac (Mam) es una especie nativa, endémica, protegida y en peligro de extinción, regulada en la Ley de Áreas Protegidas y contenida en la Convención Sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Puede alcanzar hasta 50 metros de altura y 1 metro de diámetro. Se localiza en bosques muy húmedos, con temperaturas entre los 3 y 10º C. En estado natural se encuentra en los departamentos de San Marcos, Quetzaltenango, Totonicapán, Sololá, Huehuetenango, Quiché, Jalapa y en la Sierra de las Minas. Actualmente existen 27 mil 548 hectáreas de bosque nativo.

Debido a que el pinabete es una especie protegida, está prohibido el aprovechamiento en medio natural; por ello a través de un reglamento específico se ha regulado el registro de plantaciones, áreas productoras de semillas y viveros, así como el aprovechamiento de productos y subproductos de dichas especies.  




El marchamo con la leyenda INAB/CONAP garantiza que un árbol o subproductos de pinabetes son legales. El manejo silvicultural del pinabete permite que la especie rebrote, hasta por cuatro generaciones. Se caracteriza por su forma cónica y principalmente por su aroma, que es único, y que muchos guatemaltecos lo identifican como el aroma de la Navidad.

Actualmente los compradores pueden vivir la experiencia de visitar en familia las diferentes plantaciones de pinabete, seleccionar su árbol y cortarlo para decorar su hogar en esta temporada. 

A la fecha se cuenta con 375 hectáreas de plantaciones de pinabete, 32 viveros registrados con una producción promedio de 60 mil plantas, y la comercialización de más de 10 mil árboles navideños, 6 mil subproductos elaborados con ramilla provenientes de plantaciones y sistemas agroforestales, y 1 mil 800 árboles en maceta. Para esta época se dispone de 60 mil marchamos para atender la demanda a nivel nacional.

“Hemos contribuido a la conservación de esta especie a través de los programas PINFOR, PINPEP y PROBOSQUE, que brindan incentivo a proyectos de protección y conservación de áreas naturales, por medio de viveros para la producción de semilla, árboles, coronas y guirnaldas. El establecimiento de estas áreas de producción genera ingresos en el área rural”, comenta Rony Granados, gerente del INAB.



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