Welcome to the jungle TAG!

 

Las pirámides sobresalen entre el color verde del bosque subtropical.



Tikal está considerada como una de las ciudades más emblemáticas de la cultura Maya y está considerado como uno de los sitios turísticos más importantes de Guatemala, tanto por su atractivo arqueológico, como por su riqueza de flora y fauna.

El Saab 340 de TAG Airlines que nos transportó a
la aventura.
Como parte de su plan de expansión, TAG Airlines abrió una nueva ruta a Cancún, México, para que los turistas de ese país puedan conocer Tikal, así como otros atractivos culturales y gastronómicos del departamento de Petén.

Revista Ese fue parte de un viaje de medios de comunicación que llevó a cabo dicha aerolínea y aquí te compartimos esta aventura que está disponible para los guatemaltecos y mexicanos que deseen desconectarse de la rutina diaria.

Primer día

Catedral Nuestra Señora de los Remedios, ubicada en Flores.
Catedral Nuestra Señora de los Remedios,
ubicada en la isla de Flores.
Al filo de las 11:00 nos reunimos en el Aeropuerto Internacional La Aurora, y luego de una hora de realizar el respectivo chequeo, llegó el momento de abordar el vuelo 150 con destino a Flores. TAG cuenta con una flotilla de aviones Saab 340 que sirven de interconexión para llegar con rapidez a diferentes destinos.

¡En 45 minutos estábamos aterrizando! cabe resaltar que por tierra se requieren de 10 horas o más para completar el trayecto. Luego de salir del Aeropuerto Internacional Mundo Maya, del departamento norteño, iniciamos el camino hacia Tikal. El almuerzo fue abundante y delicioso, con carbohidratos para el desafío que nos esperaba.

Tras una hora de camino, llegamos al Parque Nacional Tikal, donde una familia de pizotes nos dio la bienvenida. Contamos con un extraordinario guía que sabía todo acerca de los mayas.

Los pizotes comen tranquilos, sin preocuparse
por la presencia de los humanos.

Recorrimos las principales pirámides hasta llegar a uno de los monumentos más emblemáticos de Guatemala: El Templo IV, más conocido como el Gran Jaguar, cuya estructura, según nuestro guía, tenía fines ceremoniales.

"El único que tenía acceso a la parte alta era el sacerdote, quien se mutilaba para extraer su propia sangre y conocer los designios de los dioses, para luego compartirlos con el pueblo (algo así como un oráculo)", afirmó David, encargado del grupo.

Momento inolvidable

Contemplar el crepúsculo en Tikal es una de las
experiencias favoritas de los turistas.
En Tikal vivimos dos experiencias únicas, que marcaron profundamente a los asistentes: vimos el atardecer desde la parte mas alta de Tikal y luego nos sentamos en la acrópolis central, junto al Gran Jaguar, para ver multitud de luciérnagas volando a nuestro alrededor. En la oscuridad de la noche también pudimos divisar estrellas fugaces, mientras estábamos acostados en la grama húmeda, lo cual no nos incomodó dada la trascendencia de aquel momento de conexión con el cosmos, en la cuna de una civilización de grandes astrónomos, que en su momento se deleitaron con el cielo despejado, maravillados con la visión holística (bonita palabra) de los astros, tal como nosotros. 

El susto

La selva es un lugar mágico, sorprendente, pero también peligroso, especialmente si se visita sin la compañía de un experto como David. Cuando retornábamos hacia el microbús que nos esperaba en la entrada del parque, nos encontramos con una tarántula y una víbora Barba Amarilla, que es sumamente venenosa. Fue un momento de mucha adrenalina y nuestro guía nos recomendó no fotografiar ni filmar a este espécimen, porque podía atacarnos. Al final, la serpiente pasó en medio del grupo y continuó su camino.

A dormir

Vista del lago Petén Itzá, desde el hotel 
Petén Flores.
Al llegar a la isla de Flores, cenamos y luego nos fuimos a descansar, después de una agotadora jornada de exploración por el corazón de mundo maya. Nos hospedamos en el hotel Petén, Flores que cuenta con dos piscinas y buenas instalaciones, aire acondicionado, higiene y buen servicio, además de una vista privilegiada hacia el lago de Flores, que es el tercero más grande del país, luego de el de Izabal y el de Atitlán.


Segundo día

Desayunamos en el hotel Petén, Flores; por cierto, muy buena comida y luego partimos hacia el aeropuerto para presenciar el arribo del primer vuelo procedente de Cancún, en el cual viajaban autoridades, empresarios y ejecutivos de TAG. La música de marimba le dio la bienvenida a los visitantes, mientras un grupo de turistas polacos se puso a bailar con las melodías de las teclas de hormigo. ¿Qué pensará de esto nuestra representante de belleza en Miss Universo?

Representantes de TAG y autoridades de México.

El avión arribó entre dos chorros de agua por parte de motobombas que hicieron los honores al jet Embraer, del cual descendió la delegación para el acto oficial. "Con este vuelo diario, vamos a traer a 300 turistas a la semana a Petén, lo que impactará positivamente en la economía local", afirmó Julio Alejandro Gamero, CEO de TAG.

De vuelta al verdor

Después de concluida la ceremonia y escuchar las palabras de autoridades mexicanas y guatemaltecas y de Gamero, partimos nuevamente a Tikal, para la toma de la fotografía oficial, la cual se tomó en la acrópolis, con el fondo del imponente Templo IV, que fue testigo del esfuerzo empresarial de dos naciones hermanas por promover el turismo y generar oportunidades de desarrollo para la población del norte del país.  

Jungla de concreto

Las estelas narran la historia
de los antiguos gobernantes.
Al concluir la visita al sitio arqueológico partimos hacia el aeropuerto para tomar el avión hacia la capital de Guatemala. Luego de 45 minutos de vuelo y haber pasado sobre el lago de Amatitán, aterrizamos en La Aurora. En todo momento el personal de la aerolínea fue muy amable y servicial. 


Lo bueno, lo malo y lo feo

Lo bueno es la calidad de la cámara de teléfono Motorola Edge 20 Pro, que demostró la razón por la que se sitúa entre los mejores Smartphones de 2021. Lo malo es que no tuvimos tiempo de conocer más lugares de interés en la isla de Flores. Lo feo fue mi mochila que colapsó desde la ida y fue un tormento durante todo el viaje.

Puntuación

Con base en el trato del personal de la aerolínea, la empresa de transporte, los restaurantes, el guía de turismo, el hotel y el personal de Tikal, Revista Ese le otorga 5 estrellas a la experiencia. ¡Totalmente recomendado el vuelo! Esta es una aventura sin precedentes que vale la pena vivir al menos una vez en la vida. 


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